Entrevista a Hugo Alconada

     Desde agosto de 2007, investigó para el diario LA NACIÓN el “maletinazo” de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue el libro “Los secretos de la valija”, que publicó Editorial Planeta, y este blog. Hugo Alconada nos habla de la corrupción, el lavado de activos y de los muchachos cargados con maletines repletos de dinero, los “valijeros”. Y de allí su segundo libro: “Las coimas del gigante alemán”.

 

1. ¿Cómo surgió la idea de Valijeros?

Como herramienta de promoción del libro “Los secretos de la valija” que estaba por publicar con Editorial Planeta, allá por agosto de 2009. Pura y simple promoción. Pero como suele ocurrir, lo que nace de un modo luego toma vida propia. Pronto comencé a subir material que me interesaba y que por falta de espacio (o de interés general) no publicaba en el diario LA NACION.

 

2. ¿Con qué se van a encontrar los que visiten http://valijeros.blogspot.com/?

Con material adicional sobre mis dos libros (el segundo salió este año, “Las coimas del gigante alemán”, y también apelé al blog para difundirlo), sobre las notas que publico en LA NACION y con material sobre lavado de dinero, corrupción, fraude corporativo y otros delitos de “cuello blanco”.

 

3. ¿Cuál es el principal atractivo de expresarse en un blog?

La frescura del medio, distinto de escribir en formato papel, ya que alienta la interacción con los navegantes y la agregación de información a través de hipervínculos.

 

4. ¿Qué cree que buscan los usuarios que visitan Valijeros?

Algunos sólo buscan matar el tiempo y lo visitan por curiosidad; otros visitantes, más asiduos, buscan material que puedan utilizar para sus trabajos como consultores o periodistas y otros más (en rigor, los menos) para sus investigaciones, sean judiciales o de otro tipo.

 

5. ¿Qué es lo que busca usted despertar entre los usuarios que leen sus publicaciones?

Busco informarlos, de un modo comprensible y ágil, sobre temas que por lo general pasan desapercibidos o que resultan demasiado complejos. O dicho de otro modo, entre escribir sobre ladrones de billeteras y ladrones de millones de dólares, prefiero escribir sobre estos últimos.

 

6. ¿Se tienen en cuenta los comentarios de los usuarios? ¿De qué manera influyen en vos?

Los tengo en cuenta, aunque disienta con sus apreciaciones. Estoy muy atentos porque me permiten obtener nueva información, verificar si me equivoqué en algo, si hay algo que no había visto o no se me había ocurrido, si lo que escribí no se entendió o se tergiversó (acaso porque mi redacción fue confusa) y muchas opciones más.

 

7. ¿De qué depende el éxito de un blog?

No lo sé. En rigor, y dadas las visitas que registra (hasta ahora unas 53.000) el mío no es muy “exitoso” que digamos…

 

8. ¿Qué es más importante en un blog: la calidad de narración o la originalidad de la publicación?

Ambas. Un blog original pero inentendible no cumple su función; y blog con una gran pluma pero poca o nada sustancia original es superfluo. El problema es cuando el bloguero escribe con los pies y encima los temas son aburridos o espinosos. En ese caso, como pasa con “Valijeros”, ¡sólo sobrevive de milagro!

 

9. ¿Cómo se hace para ser novedoso y original a través del tiempo, sin que se pierda el interés por parte del usuario y de uno mismo?

En eso estoy ahora. Hay días en los que tengo de largar. Porque por momentos me cansa o siento que agotó su función o me encasilla en un nicho “anticorrupción”. Pero también hay otros momentos en que siento que el blog aún es útil y por eso sigo adelante.

 

10. ¿Por qué escribir sobre corrupción e injusticia?

Porque creo que la función del periodismo es informar, es decir, darle información para que los ciudadanos en una democracia republicana tomen mejores decisiones.

 

11. Cada vez aparecen más herramientas para escrachar los actos de corrupción, pero en Latinoamerica parece no tener fin esta actividad, ¿a qué se debe?

No lo sé. Pero sí sé que yo no creo en el “escrache” como solución, aún cuando sé que el escarnio social (que no es lo mismo que un escrache) es lo que más teme un corrupto. Le teme más a la reprobación social que a una causa penal, al menos, en la Argentina.

Además, no creo que sea la función de un periodista (aún en un blog) “escrachar” a alguien. Sólo es difundir información. Si luego la Justicia no cumple su función, es responsabilidad de los jueces y fiscales que no cumplen con su deber. Pero no es el rol de un periodista convertirse en juez o fiscal.

 

 

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